Como dijo el Padre Pío: El Rosario es el arma de estos tiempos, y esta enseñanza merece ser difundida.

Nuestro propósito es promover la advocación a Nuestra Señora del Rosario, fomentar la práctica diaria del Rosario, construir una comunidad unida en la oración, y documentar tanto los milagros históricos como aquellos que experimentamos en nuestra vida diaria, grandes o pequeños, para fortalecer la fe y el amor a Dios.

A continuación, encontrarás la historia e información sobre el rosario y esta advocación, incluyendo los beneficios y las promesas del santo Rosario.

La Santa Virgen 

La Virgen María es la Madre de Dios Hijo, es decir, del Señor Jesús, y desempeña un papel central en el plan de salvación.

María fue elegida por Dios para ser el vehículo santo que trajera al mundo al Hijo de Dios. Dios la llenó de virtudes que la hicieron ideal para esta misión. Habiendo nacido sin pecado original y llena de gracia, la Virgen María representaba pureza, humildad y obediencia —lo contrario de Eva— junto con muchas otras virtudes que la convirtieron en la elegida para ser la perfecta Madre de Dios.

Como toda madre, la Virgen María apoya y siempre ha apoyado la misión del Señor Jesús, su Hijo, de salvar a la humanidad. No solo por creer en la Palabra de Dios, por abrazar su propia misión y por ser el instrumento puro mediante el cual el Señor Jesús entró al mundo, sino también por su gran poder de intercesión ante Él para obtener perdón por nuestros pecados y concedernos gracias.

Además, María ha desempeñado un papel fundamental al otorgarnos conocimientos y herramientas para combatir el pecado y alcanzar la salvación. A través de sus numerosas apariciones a lo largo de los siglos, la Virgen María ha fortalecido la fe de los santos y de la humanidad, brindándonos consejos, oraciones y medios espirituales para triunfar sobre el mal, recibir el perdón y permanecer en la gracia.

Uno de los ejemplos más grandes de estas herramientas —y el más poderoso— es el Santo Rosario.

Nuestra Señora del Rosario

La Virgen del Rosario es una de las advocaciones marianas más importantes de la Iglesia Católica, estrechamente vinculada con la historia del Santo Rosario. Su devoción comenzó en el siglo XIII, cuando la Iglesia enfrentaba graves crisis, entre ellas la herejía albigense en el sur de Francia, que negaba la divinidad de Jesús, los sacramentos y el papel de María como Madre de Dios.

Santo Domingo de Guzmán, sacerdote español, trabajó durante años para convertir a los herejes. Aunque logró avances, muchos se rendían por temor o incredulidad. Ante esta dificultad, Domingo suplicó a la Virgen su ayuda. Ella se le apareció en una capilla, con un rosario en la mano, enseñándole a rezarlo y pidiéndole que difundiera esta oración por todo el mundo. Prometió que muchos pecadores se convertirían y recibirían abundantes gracias a través de esta devoción.

El Rosario no solo trajo conversiones personales, sino que también se vio reflejado en eventos históricos. Durante la Batalla de Muret (1213), Simón de Montfort, amigo de Santo Domingo y líder del ejército cristiano, enseñó a sus soldados a rezar el Rosario antes del combate. A pesar de ser superados en número y fuerza, los cristianos lograron la victoria, considerada un milagro atribuido al poder del Rosario.

Gracias a este éxito y a la predicación de Santo Domingo, la devoción al Rosario se consolidó y se extendió por toda la Iglesia. Con la aprobación del Papa, Santo Domingo fundó la Orden de Predicadores (dominicos), quienes difundieron la oración del Rosario y la devoción a la Virgen por diferentes países, obteniendo numerosos frutos de conversión y fortalecimiento espiritual.

A lo largo de los siglos, la Virgen se apareció en diversas ocasiones, incluyendo a Alano de la Rupe, pidiéndole revivir la devoción y recordando que se necesitarían volúmenes inmensos para registrar todos los milagros obtenidos por medio del Rosario. Hoy, la Virgen del Rosario sigue guiando a los fieles, ofreciendo protección, fortaleza y la gracia de acercarse a Dios a través de esta poderosa oración.

En esta pagina, nuestro proposito es seguir rezando el rosario en comunidad, difundiendo su práctica, y documentando su triunfo en nuestras batallas diarias.

El Rosario es una oración poderosa que nos acerca a Dios y a la Virgen María.

Existen muchas razones para rezarlo y difundir esta advocación. La Virgen no solo nos dejó profundas promesas para los que lo rezan, sino que tambien nos brinda herramientas espirituales para fortalecer nuestra fe, y nos guía en la lucha contra el pecado y las dificultades de la vida.

Por estas razones, compartimos a continuación: las 15 promesas del Rosario y otras razones para rezarlo, incluyendo los beneficios especiales que ofrece para la familia que lo reza unida.”

Las 15 Promesas de la Virgen a los que rezan el Rosario

(Según las revelaciones al Beato Alano de la Rupe)

  1. Quien rece constantemente mi Rosario recibirá todas las gracias que me pida.

  2. Prometo mi especialísima protección y grandes beneficios a quienes recen devotamente mi Rosario.

  3. El Rosario es un escudo contra el infierno, destruye el vicio, libra del pecado y refuta las herejías.

  4. El Rosario hace germinar las virtudes, de modo que las almas alcancen la misericordia divina. Sustituye en el corazón de los hombres el amor del mundo por el amor de Dios, elevándolos a desear las cosas celestiales y eternas.

  5. El alma que se encomiende a mí por medio del Rosario no perecerá.

  6. Quien reza devotamente mi Rosario, meditando sus sagrados misterios, no será oprimido por la desgracia, no morirá de manera desafortunada, se convertirá si es pecador, perseverará en la gracia si es justo y, en todo caso, será admitido a la vida eterna.

  7. Los verdaderos devotos de mi Rosario no morirán sin recibir los Sacramentos.

  8. Todos los que recen mi Rosario gozarán en vida y en muerte de la luz y plenitud de la gracia, y participarán de los méritos bienaventurados.

  9. Libraré prontamente del Purgatorio a las almas devotas de mi Rosario.

  10. Los hijos de mi Rosario disfrutarán en el cielo de una gloria singular.

  11. Todo lo que se pida mediante el Rosario se alcanzará prontamente.

  12. Socorreré en sus necesidades a quienes propaguen mi Rosario.

  13. He pedido a mi Hijo la gracia de que todos los cofrades y devotos tengan, en vida y en muerte, como hermanos a todos los bienaventurados de la corte celestial.

  14. Los que rezan el Rosario son todos mis hijos muy amados y hermanos de mi Unigénito Jesús.

  15. La devoción al Santo Rosario es una señal manifiesta de predestinación a la gloria.

Otros beneficios de rezar el Santo Rosario

Además de las promesas de la Virgen, el Rosario ofrece numerosos beneficios espirituales y personales:

  • Profundizar en la fe y la vida de oración: El Rosario abre la puerta a una vida de oración más profunda y a una unión más cercana con Dios.

  • Conocer mejor a Jesús: María nos guía y nos ayuda a comprender mejor la vida y enseñanzas de su Hijo.

  • Obtener gracias e indulgencias: Quienes rezan el Rosario con devoción reciben abundantes gracias y, según la Iglesia, indulgencias espirituales.

  • Reflexionar sobre los misterios del Evangelio: Cada misterio invita a meditar sobre los eventos clave de la vida de Jesús y de la Virgen María.

  • Superar dificultades y obtener la victoria: El Rosario fortalece el espíritu y ayuda a alcanzar la victoria en la batalla espiritual y personal.

  • Buscar la paz y la tranquilidad: El Rosario ofrece consuelo y serenidad, especialmente en momentos de dificultad o preocupación.

  • Superar los vicios y fortalecer la voluntad: Esta oración ayuda a vencer los vicios y a mantener la fuerza de voluntad para seguir a Cristo.

  • Aumentar la esperanza y el optimismo: El Rosario fomenta la esperanza y la confianza en medio de la adversidad.

  • Invocar la intercesión de María: La Virgen intercede ante su Hijo por nuestras necesidades, acompañándonos y guiándonos con su amor maternal.

Los beneficios de rezar el Rosario en familia

Como dijo Nuestro Señor:

"Donde dos o tres estén reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos" (Mt 18:20).

Rezar el Rosario en familia es una práctica maravillosa que fortalece la unidad y la armonía del hogar. Es una oración accesible para todos, sin importar la edad o experiencia espiritual, y permite que cada miembro participe en la fe y la vida de oración familiar.

Los Papas, especialmente los más recientes, han destacado la importancia del Rosario en familia, señalando que es un medio para crecer juntos en la fe, fomentar el amor y la solidaridad, y acercarse más a Dios a través de la intercesión de la Virgen María.